¿Quién no conoce o ha utilizado alguna vez una piedra pómez?

 

También llamada pumita, jal o liparita, es un elemento que siempre hemos visto en casa de nuestras madres o bien de nuestras abuelas. Su uso en la cosmética va más allá de utilizarlo para reducir las durezas o callosidades de algunas zonas del cuerpo como pies, codos o rodillas, para la eliminación del vello o para mejorar la foliculitis (vello enquistado).

 

Se trata de un producto indispensable en nuestro día a día y que gracias a la cosmética natural se va incorporando a nuevos productos, tratamientos estéticos y dermatológicos con unos beneficios fantásticos para nuestra piel, ya que aporta frescura, limpia y suaviza mejorando la salud y el aspecto de nuestro cuerpo.

 

Esta piedra de origen volcánico se incorpora en polvo en cosmética natural como un potente y excelente exfoliante. Añadida a jabones como el nuestro, que además contiene vino tinto, o en cremas faciales y corporales, conseguirás eliminar las células muertas de la piel, de forma rápida, eficaz e indolora consiguiendo una piel ligera, suave y libre de manchas con su uso continuado y constante.

 

¿Sabías que la piedra pómez también se utiliza en tratamientos de relajación? Pues sí, mediante masajes  se consigue eliminar las tensiones de todo el cuerpo. También se emplea en productos de limpieza como el limpacristales por sus propiedades abrasivas, en algunas marcas de pasta de dientes, en las gomas de borrar, y en el sector textil.

 

Como puedes comprobar sus usos son muy extensos, pero nos quedamos con sus propiedades cosméticas que dejan nuestra piel estupenda con un producto natural y económico.